la vida y los tiempos de

Junta de vecinos

El vecino que no habla con nadie, se tuvo que enfrentar a una ardua y compleja novedad. Para contrarrestar los embates de la mafia local, algunos vecinos ideamos juntarnos una ves al mes para hablar del tema.

La señora Gordillo, quien iba liderar semejante proeza enfermo de un virus que al momento permanece desconocido. Entonces envió a su segundo a bordo, su esposo, a liderar la velada. Claro esta, siendo de personalidad endeble, nadie le hacía caso.

—Señores, podemos empezar esto. Miren.

Todos charlaban en sus sillas. El los veía con su mirada atolondrada. Se paseaba despacio, apenas moviendo el cuerpo. La obesidad es cruel.

—Les iba pedir que nos presentáramos —dijo—, miren.

—Válgame, no sabe ni nuestro nombre —dijo una.

—Es cierto, porque efectivamente les iba a pedir que nos presentáramos.

—Llevamos toda la vida viviendo a tu lado —dijo otro—, y no sabes nuestro nombre.

No comments: